¿ES LA VULNERABILIDAD ALGO POSITIVO?

Por: Jorge Yarce

Simone Weil dice que “esa vulnerabilidad de las cosas valiosas es hermosa porque la vulnerabilidad es una marca de la existencia”. No es un término de moda o algo pasajero. Tiene que ver con cada uno de nosotros, y nos lleva a entender que, a pesar de que somos protagonistas importantes en el universo, estamos muchas veces en él en condiciones vulnerables, y eso no significa algo malo. Hay que rescatar el sentido positivo de la vulnerabilidad para que de verdad sea una cosa valiosa en la vida personal.

La vulnerabilidad, etimológicamente es capacidad de recibir heridas, el estar expuesto a que nuestro ser sufra ataques de fuera. Psicológicamente nos pone de presente la fragilidad humana, que puede ser afectada de muy diversas maneras, desde los físico hasta los más profundo de su ser. Ser vulnerable no es algo negativo, es parte de la condición humana que, asumida debidamente, se convierte en una fortaleza, cuando la aceptamos y, en virtud de ella, corremos riegos razonables y, sobre todo, pedimos el apoyo de los demás.

Vulnerabilidad no es necesariamente sinónimo de debilidad, aunque puede estar asociada a ella, como en el caso de un niño, en lo físico, frente a la fuerza de un adulto. O el de un desempleado ante la falta de trabajo que lo coloca en condiciones de inferioridad. En cambio, puede esa misma persona presentar signos de fortaleza manteniendo su condición de vulnerabilidad. Es más bien su capacidad interior de reacción, su capacidad de crecerse ante las dificultades, independientemente de su valor físico, o de su condición personal.

icono-principal-amazon.png
ASC_BannersXSite_HouseAds_120x600_PV_es-

Hay unas personas más vulnerables que otras, como pueden ser los niños, los enfermos, los ancianos, las mujeres, los discapacitados…quienes están en un estado de indefensión o poseen menos medios económicos, todo lo cual supone estar en condiciones de cierta inferioridad. No por ello deben ser objeto de diferencia o marginación de ningún tipo. Al contrario, los demás estamos llamados a protegerlos con más cuidado que al resto.

Las personas más vulnerables están más expuestas a diversas maneras de manipulación, por su menor opción de captar las sutilezas de los manipuladores en el orden psicológico o mental, como puede ocurrir con una publicidad engañosa. O cuando esas personas pasan por estados emocionales que las convulsionan, están mucho más expuestas a los ardides de quien las manipula.

ES_title_count_44K_assoc_728x90.gif

A veces las condiciones culturales y sociales crean situaciones de vulnerabilidad para ciertos grupos, cuando son objeto de discriminación en sus derechos por parte del Estado, de las organizaciones o de personas particulares que reaccionan equivocadamente frente a ellos. Cuando alguien se siente vulnerable tiene la necesidad de reaccionar, cubrir el frente por donde viene la amenaza de daño a su vida. La vulnerabilidad puede presentarse, en ciertos aspectos, de modo pasajero, cuando se da el caso de un problema que sobreviene como fruto de un desastre o problema imprevisto.

La vulnerabilidad se complementa con la resiliencia o capacidad de recuperar el estado original o anterior de la persona como fruto de un esfuerzo de voluntad y de sus propios valores que la impulsan a reaccionar proactivamente frente a situaciones negativas. Confiando en que cada uno posee una fuerza interior que le lleva a tener reservas para afrontar física, mental y emocionalmente situaciones adversas.

Si bien la capacidad de riesgo es mayor para la persona vulnerable, hay que pensar en su capacidad de reacción, sobre todo si se conoce a sí misma y tiene bien claros sus metas y objetivos, de modo que estos sean soporte para afrontar esos riegos, seguir adelante, y no cejar en el empeño de superar los obstáculos que afronta cada día. La persona consciente de su vulnerabilidad y de sus fuerzas de reacción sabe controlarla. Puede ocurrir que sea vulnerable por su condición física, pero posee una gran fortaleza en lo profesional o en lo social. O en estos campos ser muy vulnerable, pero contar con una buen salud física que le permite afrontar grandes esfuerzos para afrontar la vulnerabilidad en lo social o en lo económico.

Foto: La Vanguardia