TRANSMILENIO O FERROCARRILES

Por: Mateo Montoya

El 31 de mayo del 2020, el Concejo de Bogotá aprobó el Plan de Desarrollo Distrital (PDD) 2020-2024: Un nuevo contrato social y ambiental para el siglo XXI, el cuál plantea una nueva visión en materia de movilidad y transporte para la "Atenas Suramericana". En este documento se consolidó la propuesta de movilidad basada en corredores férreos con el fin de conectar a Bogotá con los municipios aledaños, lo que la alcaldesa Claudia López ha denominado Bogotá Región. De ahí que surja la siguiente pregunta: ¿cuál será entonces el sistema circulatorio de la capital colombiana, Transmilenio o los ferrocarriles.

Para empezar, ¿por qué hablar del sistema circulatorio de una ciudad? Acorde a Richard Sennett, quien toma de referencia a Juan de Salisbury, las ciudades son un cuerpo orgánico, es decir, que estás deben ser entendidas tal y como funciona el cuerpo humano: el cerebro, donde se toman las decisiones, representa la alcaldía; el estómago, el lugar donde interactúa lo que entra y lo que sale, personifica el mercado; y las manos junto a los pies, las extremidades que hacen funcional al cuerpo, simbolizan las casas.

Todos estos elementos/órganos son inservibles por sí solos y, por ello, aparece el concepto de sistema circulatorio de la mano de las arterias y las venas, las cuales no solo conectan las partes funcionales de cuerpo, sino también permiten la libre circulación de sustancias vitales entre los órganos. Dichos conductos son entendidos, desde el urbanismo, bien sea como las calles o como los sistemas de transporte de las ciudades, ya que estos permiten la interconexión entre las partes de las mismas. Si una ciudad no tiene un buen sistema de transporte, esta no podrá funcionar de manera orgánica y óptima.

Bajo esta visión, a 8 de junio de 2020, TransMilenio es el sistema circulatorio de Bogotá, siendo el Bus de Transito Rápido (BRT por sus siglas en inglés) más grande del mundo, sin embargo, esto es un problema, ya que, desde la perspectiva orgánica de las ciudades, Bogotá ha estado cometiendo un grave error: así como en el cuerpo humano hay arterias más grandes que otras en función de la importancia del órgano [es decir, no es lo mismo la arteria que lleva al cerebro que a las manos], la Muy Leal y Muy Noble Ciudad lo ha ignorado y ha implementado el mismo diámetro de arterias en todos los corredores de la ciudad. De ahí que el sistema sea bastante propenso al sobrecupo diario y, por consiguiente, a la insatisfacción de los usuarios.

Ahora bien, para que Bogotá pueda alcanzar su potencial económico es necesaria la ampliación de sus arterias a través de la construcción de ferrocarriles [líneas de metro y trenes de cercanías] diseñados para movilizar más de 50.000 pasajeros hora sentido, teniendo en cuenta que los sistemas BRT [de buses con carril exclusivo] solo soportan hasta 45.000 pasajeros hora sentido. A día de hoy, corredores como la Avenida Caracas movilizan 62.000 pasajeros hora sentido, denotando una clara saturación del sistema troncal.

Entonces, ¿el nuevo PDD pone fin a la expansión del modelo peñalosista basado en TransMilenio? Para disgusto de los petristas, no. El texto dispone la construcción de las troncales occidentales de la Avenida 68 y la Avenida Cali, no obstante, estas serán otras arterias secundarias como todo el componente troncal. Además, el nuevo PDD, establece la construcción del RegioTram de Occidente y la proyección de la segunda Línea deL Metro de Bogotá, el RegioTram Norte y el RegioTram Sur, consolidando así un sistema férreo de alta capacidad en la ciudad.

En síntesis, si bien el sistema circulatorio de Bogotá hoy es TransMilenio, este evolucionará por medio de líneas férreas, es decir, arterias de alto grosor en los corredores de mayor proyección de demanda. Por tanto, la respuesta a la pregunta es: ambos medios de transporte serán el sistema circulatorio de la ciudad. Por un lado, TransMilenio encarna las arterias intermedias con una amplia cobertura y, por otro lado, las líneas férreas serán esas arterias principales por donde pasa la mayor cantidad de personas, haciendo de arterias carótidas o femolares. Si la columna fue de su agrado, lo invito a compartirla. Un fraternal abrazo y mucha salud.