TAIWÁN: UN MUNDO DESCONOCIDO

Por: Mariano Martínez

Entender la historia y dinámica de desarrollo de la economía número 22 del mundo, líder en tecnología, sistema de salud y libertades democráticas, ayuda en tiempos de polarización mediática.

Un país que de manera generosa y desinteresada ha propuesto ayudar a muchos estados en América Latina en esta crisis del COVID-19, a pesar de tener un bloqueo internacional por parte de la República Popular China, que por su poder económico puede tomar represalias contra los países que reconozcan la existencia de ese altruista oriental.

Todo está centrado en la configuración de pesos y contrapesos de intereses para mantener equilibrado el sistema internacional y garantizar la paz y armonía de los actores de poder. Esto se volvió un dogma sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, cuyas consecuencias replantearon el ordenamiento del mundo, lo que posteriormente generaría el doble choque entre Occidente y Oriente a través de la hegemonía de discurso entre socialismo y capitalismo.

Antes que hablar de lo positivo de Taiwán y sobre todo los aportes a Colombia en muchos aspectos, hay que explicar el porqué del rechazo y bloqueo a este país.

La República de China que es el nombre oficial de Taiwán, es la denominación del estrecho marítimo y de la isla a la que quedó confinado dicho Estado, que nació en 1911 por una revolución que acabó con la milenaria monarquía china dirigida por un muy joven y débil de carácter Pu-Yi, que afrontaba el expansionismo de las potencias europeas y de la Rusia zarista, dichas potencias lograron fraccionar diferentes regiones del país, que de por sí estaba surcado por enfermedades, hambrunas, guerras y el tráfico del opio -primer antecedente del narcotráfico moderno-, y provocaron el surgimiento de un movimiento nacionalista que no solo se limitaría al territorio chino sino que también llegaría en la diáspora a Estados Unidos. Esa ola de migrantes se dedicaría principalmente a trabajar en la construcción de las grandes ciudades, la red ferroviaria nacional y hasta la segunda etapa del Canal de Panamá. Estos migrantes fueron claves en el aporte de recursos económicos, información y legitimidad internacional, todos necesarios para el reconocimiento de ese nuevo Estado.

Taiwán fue miembro fundador de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y su Consejo de Seguridad, junto a soviéticos y aliados hasta 1973.

En 1949 las facciones del Partido Comunista Chino orientadas y apoyadas en un principio por la Unión Soviética ganan la guerra al Kuomintang o Partido Nacionalista Chino, fuerza política gobernante, que quedo replegado a la isla de Taiwán o Formosa como fue bautizada por los colonizadores portugueses en el siglo XVI. Así se funda en el territorio continental la República Popular China. Según expertos internacionalistas la República de China no dejó de existir, solamente sufrió una ocupación territorial y está ejerciendo como Estado en ocupación.

Taiwán fue miembro fundador de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y su Consejo de Seguridad, junto a soviéticos y aliados hasta 1973. Ante la situación de ocupación el comandante general del Kuomintang Chang Kai Shek asumió el poder dictatorial de Taiwán hasta su muerte en 1988.

Antes que ser una potencia tecnológica, Taiwán exporta productos de agricultura y piscicultura, pero también brinda asesoría militar en contrainsurgencia y contrainteligencia económica, materia en la que es experto debido a su debilidad territorial, militar y numérica. Colombia tuvo acceso a estos servicios agrícolas en el área del río Magdalena y Valle del Cauca. Además el Ejército Nacional (mucho antes de la Escuela de las Américas), aplicó las técnicas antisubversivas taiwanesas dado el nacimiento de las FARC y ELN.

Como internacionalista y abogado no justifico para nada la violación de los Derechos Humanos, pero hay que evaluar el contexto en que Taiwán se apoya.

En 1973 Richard Nixon visita a Mao Tse Tung. Siendo el primer Jefe de Estado americano en aterrizar en la China comunista. Este no fue solo un encuentro diplomático, fue el inicio del posicionamiento mundial de este país y de su poderío económico. En consecuencia, Taiwán es expulsado del Consejo de Seguridad de la ONU, además de todas las agencias de la ONU -entre ellas la Organización Mundial de la Salud- y su silla es ocupada por la China Popular. Curiosamente la ONU reconoce 192 países miembros pero existen más de 200. El caso de Taiwán, Palestina, Ciudad del Vaticano, entre otros, ilustran esta situación, y da argumentos a analistas que cuestionan la utilidad de los organismos multilaterales.

Ese mismo año, China Popular dentro de los acuerdos diplomáticos, comerciales, militares y de cooperación obliga a los demás países a reconocerlo como el único Estado Chino. Hong Kong (colonia británica hasta 1997) ingresa como región autónoma, Macao (ex colonia portuguesa y única región de China donde son legales los casinos, apuestas y juegos de azar) ingresa como Región Administrativa Especial, y Taiwán, junto a otros archipiélagos menores, son conocidos como territorios de ultramar. Es decir que quien reconoce a China Popular como Estado niega la existencia de Taiwán como Estado independiente.

Pregunta, ¿qué ganan los países en vía de desarrollo desconociendo a un aliado que es modelo en lo social, económico y democrático?