SOFÍA,

Allá donde termina Europa pero no se sabe si comienza

Foto: Hebdolatina.ch

 

En la impresionante novela de Ilija Troyanow El mundo es grande y la salvación acecha por todas partes esa es la conclusión a la que llega este autor sobre su país, quizá una de las naciones más desconocidas de los Balcanes y también del continente: que Europa quizá termina en Bulgaria, pero no se sabe si comienza. Lo mismo podría decirse de la acogedora, pero desconocida capital de este país, situada entre oriente y el occidente, entre Europa Central y los siempre indómitos Balcanes. A un paso de Estambul y Salónica, enclavada casi en el centro de la región, esta ciudad ofrece un sinfín de posibilidades y es una ciudad moderna, atractiva para los negocios y con un creciente desarrollo en los últimos años, sobre todo desde la entrada de este país en la Unión Europea.

Palacio de la República en la Plaza de Octubre, Minsk (Bielorrusia). Foto: Autocaravanas.com 

Sofía es la capital de Bulgaria desde hace más de un siglo, concretamente desde el año 1879 en que se liberó del yugo otomano que había dominado este país durante siglos y reprimió su vida social, cultural y religiosa.

 

Hace un siglo tenía apenas 13.000 habitantes y se puede decir que era un villorrio búlgaro triste, abandonado y con apenas vida.

 

Hoy es una ciudad moderna de algo más de 1,3 millones de habitantes, cuenta con una buena oferta de servicios y buenos museos. Y también de un sinfín de lugares de diversión y esparcimiento, como el famoso bulevar Vitosha, epicentro de la noche y la “marcha” de Sofía. 

 

 

A continuación, te damos cuenta de los principales lugares que no deben faltar en tu visita a la capital búlgara, pero siempre sin perder de vista que un buen viajero hace un viaje a su medida y debe buscar también aquellos espacios alejados de los focos y de los lugares comunes más propios del turismo convencional.

 

1. La Mezquita Banya Bashi. Se trata de un edificio del año 1576, en plena dominación otomana, y es uno de los pocos vestigios que nos quedan de este periodo histórico en la ciudad. El lugar se puede visitar cumpliendo las reglas básicas relativas a la vestimenta y se encuentra ubicada en pleno centro de la ciudad, a muy poca distancia de los principales lugares de interés de Sofía. Hemos podido leer en un blog de viaje esta nota que reseño por su brevedad y concisión: “Recuerda a alguna de las Mezquitas que hemos encontrado por nuestros viajes por los Balcanes y algo menos a las de Estambul. Sin embargo, el templo tiene la firma de Mimar Sinan, el más grande de los arquitectos del Imperio Otomano y uno de los más importantes de la Historia del Arte”. (Fuente citada: https://milviatges.com/2016/que-ver-en-sofia-imprescindibles).

 

2. Los antiguos baños públicos de Sofía. Aunque están cerrados a cal y canto sin saber muy bien el motivo, se encuentran muy cerca de la Mezquita anteriormente citada. Es un edificio que data del siglo XIX y tiene influencias otomanas, modernistas y centroeuropeas. Muy interesante en términos arquitectónicos y parece que próximamente acogerá un museo. Por estar cerrado no se pueden conocer sus interiores que, al parecer, son interesantes.

 

3. El mercado central de Sofía. Este gran centro comercial fue inaugurado en 1911 y se encuentra muy cerca de la Mezquita Banya Bashi y los antiguos baños públicos. Todavía sigue abierto a pesar de la decadencia de estos lugares y por el día tiene una gran actividad, siendo uno de los centros comerciales todavía no desplazado por los grandes y modernos espacios de tiendas y comercios abiertos en los últimos años en Sofía. Su arquitectura exterior tiene elementos neoclásicos, centroeuropeos y bizantinos, recordando, aunque salvando las distancias por la grandeza y dimensiones del húngaro, al Central de Budapest.

 

4. La Sinagoga de Sofía. En la actualidad sigue activa para la escasa comunidad judía que vive todavía en la capital búlgara y alberga a su lado el Museo Judío de Bulgaria. Se puede visitar –aunque lo encontré cerrado la última vez que estuve en Sofía- y la decoración del lugar, así como su aspecto exterior, resulta muy interesante, decorado con elementos otomanos, neomudéjares e incluso góticos. Es una de las más grandes de Europa del este y data del año 1905, en que se terminó su construcción.

 

“La Sinagoga de Sofía, ubicada en el edificio contiguo al mercado, fue inaugurada en 1909. Se trata de la segunda Sinagoga Sefardí más grande de Europa. Además del enorme templo, con su cúpula central, no hay que dejar de visitar el interior, donde brilla (literalmente) la gran lámpara de araña de bronce de 2.200 kilos. Esta sinagoga, junto con la cercana Mezquita de Banya Bashi, la Catedral Católica de San José y la Iglesia Ortodoxa de Sv. Nedelya, conforman el llamado “Cuadrado de la Tolerancia”, señala un blog de viajes (http://www.losapuntesdelviajero.com/2018/03/que-ver-en-sofia-bulgaria.html), cuyo comentario nos pareció muy oportuno para ilustrar esta reseña.

 

5. Catedral de San Alejandro Nevski. Es el emblema y símbolo de esta ciudad por naturaleza y que liga a Sofía con la religiosidad ortodoxa, una de las señas de identidad clave del pueblo búlgaro. Es un lugar muy bello, acogedor, amplio y muy diferente, en su forma y estructura, de las catedrales católicas. Este templo fue abierto en 1912 en estilo neobizantino y mide 72 metros de largo, 42 metros de ancho y 52 metros de alto, tiene una superficie de 3170 m² y capacidad para 10.000 personas. Al parecer, según cuentan las crónicas, el templo fue erigido en honor de los patriotas búlgaros que lucharon por la independencia de la patria y los soldados rusos que dieron su vida en la guerra ruso-turca de 1877-1878, que llevó a la liberación definitiva de Bulgaria del agónico Imperio Otomano de entonces. 

6. El Parlamento búlgaro. Es un edificio muy pequeño, casi no parece el legislativo de este país y se asemeja más a una suerte de casa residencial que a las instalaciones que realmente alberga: la Asamblea Nacional de Bulgaria. Es una construcción con elementos neorenacentistas y claramente centroeuropeos construido a comienzos del siglo XX, como casi todos los edificios civiles más importantes de esta ciudad. Enfrente de este edificio, y coronando una gran plaza donde se encuentran algunos de los mejores hoteles de la ciudad, está la estatua ecuestre de Alejandro II de Rusia, considerado el libertador de Bulgaria.

7. El Museo Nacional Arqueológico de Bulgaria. Es uno de los principales museos de la capital búlgara y me atrevería decir que de todo el país. No debes de irte de la ciudad sin conocerlo y así, de paso, entender algo más de los avatares de este país, desde la prehistoria hasta la época romana y otros periodos. Reproducimos a continuación una reseña que hemos encontrado sobre este lugar:” El Museo Arqueológico Nacional de Sofía cubre el estudio completo de la cultura de las tribus y pueblos que han ocupado la actual Bulgaria desde el pasado remoto hasta el siglo XVIII. Nosotros lo vimos después de recorrer toda Bulgaria y fue emocionante descubrir las joyas de la sala IV (la “Cámara del Tesoro”) que alberga piezas maestras encontradas en las tumbas tracias de Kazanlak, Svetsari, etc., como una máscara funeraria de un rey tracio en oro macizo o una preciosa corona de laurel hecha también en oro”. (Fuente citada: http://www.losapuntesdelviajero.com/2018/03/que-ver-en-sofia-bulgaria.html).

8. El Bulevar Vitosha. Es la principal arteria comercial y de “marcha” de la capital búlgara. Cuenta con los mejores comercios, tiendas, restaurantes y bares de Sofía. Te la recomendamos especialmente para salir por la noche a cenar o, si el tiempo acompaña, para que te sientes en alguna de sus concurridas y animadas terrazas. Fue abierta a finales del siglo XIX, cuando el país recobró su independencia, pero su verdadero esplendor lo tuvo en el período de entreguerras, el momento de mayor gloria de Sofía antes de adentrarse en la guerra y después en la larga noche comunista, que duró hasta 1989 en que una revuelta palaciega tumbó del poder al eterno dictador búlgaro, Todor Zhivkov. El nombre de la calle procede de la montaña que se puede ver desde algunas partes de la ciudad: Vitosha.

 

9. La Catedral de Sveta Nedelya. Es uno los lugares imprescindibles de la capital búlgara. Se trata de un templo ortodoxo construido en honor a Santo Domingo y que tiene su origen en el siglo X, aunque la configuración y estructuras actuales datan el siglo pasado, del año 1863. En 1925 hubo un atentado fallido con bomba en su interior dirigido contra el zar Borís, que aunque fallido causó 128 muertos y la destrucción de una buena parte de este templo ortodoxo, finalmente reconstruido en el año 1950, en plena glaciación comunista. La paradoja del asunto es que la mayor parte de los fallecidos en este atentado estaban asistiendo, precisamente, a un funeral. Casualidades trágicas e infelices de la vida.

10. Iglesia de Sveta Petka. Es un lugar que se encuentra muy escondido, a la entrada de una parada del metro de esta ciudad y muy cerca de la Mezquita Banya Bashi, y que te recomendamos por ser una pequeña Iglesia muy coqueta, acogedora e interesante. Data del siglo XI y está dedicada a la balcánica Santa Parachesva. En su interior, puedes encontrar algunos frescos y se percibe el sabor ortodoxo y oriental de estas Iglesias tan distintas a las nuestras. Balcanes en estado puro.

11. Los antiguos edificios de la época comunista. Uno de los más emblemáticos es el monumento a los soldados soviéticos que liberaron Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial. 

Otro bastante conocido es el mastodóntico  Palacio Nacional de Cultura, que abrió sus puertas en 1981, y de evidente impronta neoestalinista, y finalmente el edificio (abandonado) de Buzludzha, la antigua sede del difunto Partido Comunista Búlgaro. Los tres lugares son bien conocidos en la ciudad y un taxi nos podrá mostrar ambos en un pequeño tour por el pasado comunista de la ciudad. 

12. Rotonda de San Jorge. Es un lugar pequeño, escondido entre modernos edificios y algo recóndito que debemos buscar porque merece la pena conocerlo. Data del siglo IV y su nombre se debe a que realmente tiene una forma clara de rotonda. Te presentamos esta breve reseña que hemos encontrado sobre este lugar: “Es la de San Jorge otra viejísima Iglesia Ortodoxa cuya fundación se remontaría al siglo IV. A diferencia de otros muchos templos de la ciudad, San Jorge ha sufrido muy pocos cambios. Se trata de un pequeño templo de ladrillo que presenta una bellísima decoración al fresco que se ha conservado gracias a que durante los años de dominación otomana las pinturas fueron escondidas bajo una capa de yeso”. (Fuente citada: https://milviatges.com/2016/que-ver-en-sofia-imprescindibles).

 

Consejos para el transporte en Sofía: 

  • Te recomendamos que utilices para moverte el fantástico y relativamente moderno servicio de metro de esta ciudad, que además es bien económico, rápido y funcional. 

  • Para comer, te dejo dos recomendaciones de lugares donde podrás comer comida búlgara auténtica y beber los vinos de ese país, cada vez de mejor calidad y a precios relativamente económicos. Son dos lugares populares, donde comen los búlgaros de a pie, y con unas buenas barbacoas que le dan a la carne un sabor único.

 

Direcciones de restaurantes sugeridos:

 

The Taste of Tradition

Elin Pelin, 1

Lozenetz, Sofía

 

Izbata Tavern

Slavjanska, 18

www.izbata.bg

RICARDO ANGOSO