"SALIDITA" A MERCAR

LA PEOR DECISIÓN ADMINISTRATIVA, LA MEJOR CAMPAÑA A LA PRESIDENCIA

(PARTE 2)

 

Por: Mateo Montoya

 

Esta es la segunda parte de la columna “Salidita” a mercar: la peor decisión administrativa, la mejor campaña a la Presidencia. Si no ha leído la primera parte, rediríjase a "Salidita" a mercar (parte 1). Habiendo dicho esto, la “salidita” a mercar, donde fue vista Claudia López violando la cuarentena junto a su pareja Angélica Lozano, también puede categorizarse como el mejor comienzo de una futura campaña presidencial, siendo una jugada maestra de la burgomaestre de la Muy Leal y Muy Noble Ciudad.

Su servidor contempla la siguiente hipótesis: la alcaldesa pudo haber planeado el desacato de su propia norma con fines políticos a futuro. A pesar de que ella junto a su pareja se hayan disculpado y hayan pagado la multa, el “efecto dominó” de su falta es inevitable. Tal como expuse en la primera parte de esta columna, la falta cometida por López justifica y alimenta “[…] el incumplimiento de la norma por parte de la sociedad”, sin embargo, bajo otra óptica, este efecto puede que haya sido contemplado y calculado precisamente por ella al incumplir sus reglas.

Partiendo de que López haya concebido el aumento del desacato de la cuarentena por parte de los ciudadanos, el cual ya está aumentando el número de enfermos y forzando al endurecimiento de la cuarentena en algunas zonas de la ciudad como en la localidad de Kennedy; esta situación es y será la oportunidad perfecta para culpar al gobierno nacional junto a sus políticas “aperturistas”.

De ahí que Claudia López podría aprovechar el incremento de contagios, argumentando que esto se debe a las directrices del presidente Iván Duque y su gabinete, mas no a sus medidas sobreprotectoras. Pero esto es aún es más grave de lo que parece: la alcaldesa tendría el panorama ideal para lavarse las manos y posicionarse como la “protectora” de la población.

Ella argüiría que impuso las medidas de “protección posibles” frente a la mala decisión del gobierno central de abrir sectores económicos, no obstante, sabiendo que ella misma promovió el “efecto dominó” del incumplimiento y que los hogares no pueden quedarse encerrados “hasta que haya vacuna”.  Así, López, valiéndose del aumento de contagios patrocinado por ella misma y de las políticas “aperturistas” del Gobierno Nacional, podría posicionarse como la candidata presidencial ideal, aquella que “siempre” ha velado por el bienestar de los ciudadanos frente a las “erráticas” decisiones del gobierno Duque.

Por tanto, la “salidita” a mercar representa el motor que da inicio a una futura campaña presidencial, promoviendo el desacato de la cuarentena, el cual no solo generará un alza en los contagios, sino también dará pie a que López atribuya el desastre al gobierno central. Dios quiera que no sea así, empero, si lo fuera, hay que recordarle a Claudia López que ella es alcaldesa de Bogotá, no candidata presidencial. Si logré convencerle sobre alguna de las dos lecturas de la “salidita” a mercar o si quiera pudo entrever que no fue un hecho insignificante, lo invito a que comparta la parte que haya sido de mayor agrado. Un fraternal abrazo y mucha salud.