REDEFINIENDO LA

SOSTENIBILIDAD CORPORATIVA

Por: Andrés Villota

 

La emblemática firma Brooks Brothers celebró en el año 2018, doscientos años de existencia. Doscientos años de permanecer y de no perder vigencia en una de las industrias más exigentes, dinámicas, y a su vez, más efímeras de la economía. Sobreponiéndose al entorno complejo de la Guerra Civil de los Estados Unidos, y al de las dos Guerras Mundiales. Superando todas las Crisis Financieras, incluida la Gran Depresión. Adaptándose a los cambios estructurales del mercado y a los nuevos escenarios de la globalización. Una empresa que es un verdadero ejemplo de sostenibilidad.

 

En el medio empresarial colombiano todos hablan de sostenibilidad pero pareciera que, muy pocos entienden su significado, su utilidad o la forma como genera valor para sus compañías. Por eso considero importante hacer claridad sobre este concepto para evitar que se siga mal utilizando el término, que sea ineficaz el esfuerzo que hace muchas empresas colombianas en ese sentido, o que se mal gaste recursos en el cumplimiento de objetivos diferentes a los trazados por la sostenibilidad. 

 

La sostenibilidad no es otra cosa que, la permanencia y la vigencia en el tiempo de algo. Algo, puede ser, la actividad de una empresa, un producto, una política pública, los ingresos de un proyecto, o lo pactado en un Acuerdo, por ejemplo. No es altruismo, ni caridad, ni filantropía. Ni Responsabilidad Social Empresarial. Ni emisión de Bonos Verdes, ni Finanzas Verdes.

 

Tampoco es un tema que se limita a la ecología y a la conservación del medio ambiente. Bajo esa lógica, se tiende a considerar cómo empresas “sostenibles”, solamente, a las que su objeto social es el manejo de desechos, la reforestación, vender plantas ornamentales, desarrollar actividades para prevenir el cambio climático, promover el turismo ecológico o las dedicadas al montaje de plantas de reciclaje.

 

Es obvio que, optimizar el uso de los recursos naturales, protegerlos o reutilizarlos, significa la sostenibilidad de la vida en nuestro planeta Y significa también, un ahorro en los costos, y por ende, un aumento en los niveles de eficiencia en el gasto. Pero la sostenibilidad, en sí misma, no puede ser considerada como un “negocio”.

 

Por esa mala interpretación, es que ha primado el tema ambiental dentro de los tres factores propios de la sostenibilidad corporativa. Dejando por fuera los temas sociales y los temas trascendentales de la gobernanza. Sin tener una estadística que soporte esta afirmación, me atrevo a decir que los últimos grandes descalabros corporativos en el mundo, han sido causados por fallas, falta de cumplimiento, o vacíos en la Gobernanza.

 

 

Otro error común es asumir que, la gobernanza, es lo mismo que elaborar un Código de Gobierno Corporativo. El gobierno corporativo es una herramienta útil que tiene la gobernanza, pero tener un Código no asegura la sostenibilidad de una empresa. La gobernanza debe ser transversal a todas las empresas colombianas, independiente de la actividad que desarrollen o de si son emisores de valores.

 

Las empresas que tienen un código de gobierno corporativo, no necesariamente pueden ser consideradas como sostenibles, si ese Código no ha sido interiorizado por los empleados, y si no existe los órganos internos de cumplimiento que obliguen a la observancia de dichas normas, que se cumpla con las buenas prácticas, con las políticas corporativas anticorrupción y que exista las instituciones al interior de la empresa que aseguren la trasparencia en todas las actividades de la compañía.

 

En los Mercados de Valores más evolucionados es muy importante el tema de la gobernanza, y es el factor que mayor relevancia tiene para un administrador de portafolios al momento de tomar sus decisiones de inversión que, se basan en expectativas de largo plazo. Se valora la autonomía en la administración de la empresa, del conocimiento y experiencia de los administradores, la innovación, los estándares éticos, la existencia de pesos y contrapesos al interior de la junta directiva, la no existencia de un administrador en la sombra, y la prevalencia de los intereses de la empresa sobre los intereses particulares del accionista mayoritario.

 

Una empresa sostenible, reduce los riesgos no asociados a su operación, y elimina el grado de exposición a situaciones extremas que, pueden llevar a la empresa a su desaparición, ante las exigencias éticas de un mercado cada vez mas informado, sensible y proclive a dejar de consumir los productos o servicios de una empresa que no desarrolla su objeto social de una manera diáfana.

 

Por lo tanto, la sostenibilidad de una compañía, debe estar en manos de los más conocedores, de los expertos en la actividad de la empresa. Y deben estar involucrados todos los miembros de la compañía, sin importar la naturaleza de su cargo. No es un tema que se limita, solamente, a las personas encargadas de asuntos corporativos o de sostenibilidad. Se pretende asegurar a los stake holders que su inversión y relacionamiento con la empresa van a estar protegidos en el largo plazo y que, la compañía, seguirá existiendo durante los próximos doscientos años.

 

De lo contrario, se cae en el riesgo de volver al encargado de la sostenibilidad, en una persona que se dedica a una labor “cosmética”, sin ningún conocimiento integral sobre la operación de la compañía, y que fácilmente puede caer en actos de Face Wash. Lo que se puede reflejar en una caída en el valor de la Empresa, cotice su acción o no, en la Bolsa de Valores.

 

La situación actual es una prueba difícil que deben afrontar todas las Empresas del mundo. Solamente las sostenibles de verdad, podrán permanecer en el tiempo. También será la mejor oportunidad para redefinir Sostenibilidad Corporativa. Brooks Brothers, seguramente, volverá a superar esta difícil coyuntura.

 

 

Andrés Villota Gómez

Consultor en temas de inversión responsable y sostenible. Excorredor de bolsa con 20 años de experiencia en el Mercado Bursátil colombiano. Socio de la firma Correval (hoy Credicorp Capital) firma miembro de la Bolsa de Valores de Colombia. Y Socio Fundador de Mercado & Bolsa, firma miembro de la Bolsa Mercantil de Colombia. Profesor universitario de materias financieras y bursátiles, en Universidades como la Nacional de Colombia, la Javeriana, el Externado, la Sergio Arboleda y el CESA. Columnista ocasional en el Diario La República. Certificado ante el Auto Regulador del Mercado de Valores colombiano, como Operador Básico y en las Especialidades de Renta Fija, Renta Variable, y Fondos de Inversión Colectivos. Profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Con Especialización en Derecho del Mercado de Capitales de la Pontificia Universidad Javeriana, y Maestría en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana.