PASTRANA TENÍA RAZÓN

Por: Jonathan Delgado 

 

En días pasados la justicia de los Estados Unidos tomo una decisión trascendental para la continuidad del proceso de paz de Colombia y las relaciones con Venezuela al ponerle precio a la cabeza del narco dictador comunista Nicolas Maduro y su cómplice Diosdado Cabello, y en general al Cartel de los Soles con quienes el grupo narcoterrorista de las FARC al parecer tenía vínculos sobre el expendio y distribución de las drogas hacia EE. UU.

Lo complicado del asunto es que el “indictment” incluye a miembros de las mal llamadas disidencias de las FARC como Iván Márquez y Jesús Santrich, quienes son colaboradores directos en la creación de grupos armados a favor de la narco-dictadura del vecino país, y hay que recordar que dicho gobierno, el de Maduro, fungió como garante del Proceso de Paz de Santos en Colombia, el cual fue derrotado democráticamente en el plebiscito en las urnas e impuesto a las malas por el gobierno de turno y una la camarilla de politiqueros.

Pero hagamos memoria. El expresidente Andrés Pastrana Arango, en su momento advirtió duramente sobre los vínculos del grupo terrorista y los nexos de colaboración con el Cartel de los Soles y de Sinaloa por parte del las FARC, cuando exmandatario desenmascaro el asunto fue enfático en afirmar que el grupo debía ser claro sobre sus conexiones con el narcotráfico en los siguientes términos: “Si hoy las Farc nos dicen que no son socios del ‘Chapo’ Guzmán, si nos dicen que no son socios del cartel de los Soles asociado a Diosdado Cabello pues bien pero que lo digan”.

Cosa que el grupo delincuencial ataco de forma feroz en su momento, apoyado por aquellos politiqueros sensibleros, narcisistas y manipuladores de izquierda, junto con otros que apuntalaban el proceso de paz.

Pero como si fuera poco no se puede olvidar que el expresidente Pastrana señaló en su momento que: “Si llegamos a descubrir que son socios de narcotraficantes irán a justicia ordinaria y no pagarán los 5 años de la justicia transicional sino 20 años por no haber dicho la verdad”.

Y eso no es cosa pequeña pues al día de hoy los magistrados de la JEP, de la Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia deben estar pensando muy seriamente sobre las consecuencias que acarrearan sus decisiones al momento de haber negado la extradición de Jesús Santrich, me parece como si fuera ayer cuando leía el Twitter de RCN donde la presidente de la Corte Constitucional daba a entender que: "el alto tribunal creyó en la buena fe de los jefes de las Farc y por eso brindó todas las garantías jurídicas”.

Como si se pudiera creer en la buena fe de criminales, narcos y mafiosos, cosa que por demás deja en el ambiente un tufillo nada agradable sobre la idoneidad profesional de los magistrados.

De modo pues que el embuchado de la 'Paz de la Habana' que nos metieron a la brava se cae a pedazos y nos obliga a pensar nuevamente sobre su legitimidad, porque es claro que se robaron un plebiscito, en el que se dijo: NO -así, con mayúsculas- a la paz con narcotraficantes, NO a la paz con violadores de derechos humanos, NO a la paz con secuestradores de niños y al  día de hoy queda al descubierto, el pacto criminal de las FARC con su principal aliado el narcodictador Maduro por quien  se ofrece una recompensa de quince millones de dólares, por narcotráfico.

Esa retahíla neocomunista, mentirosa y sensiblera queda al descubierto por los hechos notorios de los últimos días, ¡ojalá! como señala de manera muy juiciosa el doctor Juan Carlos Pastrana en su twitter "el presidente @IvanDuque caiga en cuenta de que no está obligado a “implementar” el pacto de @juanmansantos con el narcotráfico, negado por el plebiscito”, porque bien lo decía Bolívar “siempre el ladrón tiene miedo a la justicia”.