ESPIRAL DE CONCIENCIA COLECTIVA

UNA NUEVA PROPUESTA CAPITALISTA

(PARTE II)

Por: Ana María Balcázar

 

El capitalismo, el modelo financiero, ha cumplido con su finalidad, la cual es el multiplicar el dinero, el producir dinero; otra cosa muy distinta es lo que el ser humano hace con esta riqueza.  El cuestionamiento es quien falla.  El modelo de creación humana que cumple con su fin, o el hombre en su naturaleza humana que no contribuye con la eficiencia de la distribución. (Todos los fenómenos sociales son explicables por las acciones de los individuos, Escuela Austriaca).

 

John Stuart Mill clásico, de la economía, en su obra maestra, Principios de Economía Política, anticipó la transición del crecimiento económico a un "estado estacionario". Mill argumentó que el aumento de la riqueza no sería infinito y que el final de este crecimiento conduciría al estado estacionario del capital. Mill, a diferencia de Malthus y Smith, (Kerschner, 2008) veía con buenos ojos este estado estacionario, pues solía argumentar que el final del capital y el crecimiento, necesariamente no implicaba el empeoramiento de las condiciones humanas; tanto moral, como socialmente.  A partir de este momento se desarrollarán otros tipos de actividades en las economías. 

 

Los estudios estadísticos muestran que el PIB de los países con mayor crecimiento económico ha ido disminuyendo y las actividades atípicas se han incrementado. Este escenario es comparable con lo que el visionario Peter Drucker llamo la sociedad postcapitalista, una nueva economía en la cual la riqueza se concibe es a través del conocimiento.

 

Un estado estacionario en donde los roles de los agentes económicos y los factores de producción cambian. Es a través de la realidad y de la concepción de estos modelos en donde se puede apreciar, que el modelo capitalista evolucionado, genera en sí mismo un estado de bienestar colectivo, en donde los medios de producción (conocimiento) son del trabajador.

El talento humano, es necesario en el nuevo modelo producto de la evolución del capitalismo, no se habla únicamente de un empleado que va a realizar una labor encomendada y se le paga, se habla es de un empleado que va a producir y gestionar conocimiento.

Es por ello que el talento humano, es necesario en el nuevo modelo producto de la evolución del capitalismo, no se habla únicamente de un empleado que va a realizar una labor encomendada y se le paga, se habla es de un empleado que va a producir y gestionar conocimiento.  Las organizaciones en las cuales según Milton Friedman su única responsabilidad era la consecución de utilidades, hoy en día tienen una responsabilidad social con la comunidad y la sociedad.

 

El modelo a proponer resalta el papel del conocimiento y de la ética en el modelo capital. El conocimiento, aplicado se traduce en innovación. La escuela austriaca expone la importancia del empresario innovador dentro de las economías de mercado, incorporándoles elementos sociales y psicológicos en su desarrollo.

 

En consecuencia, aparece el concepto denominado “Institucionalización de la transferencia" en el que Menger, Schumpeter, Hayek, Mises y Kirzner, resaltan la importancia que tiene la empresa y empresarialidad dentro de la economía, producción y el mercado (Teoría económica de la firma).

Como lo menciona Kirzner (1998): El enfoque basado en el descubrimiento y la creatividad empresarial que ha sido desarrollado por la moderna teoría económica austriaca durante el último cuarto de siglo; se construyó esta perspectiva a partir de los elementos derivados de Hayek, Mises y Schumpeter (p. 266).

(Schumpeter, 1962) explicitando La función del empresario, consiste en reformular y revolucionar el patrón de producción explotando una invención o, más generalmente, una posibilidad tecnológica no ensayada antes, para producir una nueva mercancía o una mercancía existente de una manera nueva, abriendo nuevas fuentes de suministro de materiales o una nueva elaboración de productos, o reorganizando una industria (p. 140).

Los empresarios impulsan el mercado gracias a sus habilidades empresariales, lo cual se manifiesta a través de innovación

La escuela Austriaca convierte al empresario en motor económico, el cual a través del conocimiento maneja el mercado a través de las relaciones de intercambio. Es por ello que los empresarios impulsan el mercado gracias a sus habilidades empresariales, lo cual se manifiesta a través de innovación, que favorece -en consecuencia- el mejoramiento de los niveles de productividad y expansión de las organizaciones.

Por ello, el empresario de Menger (1985), es aquel que identifica estos bienes del orden inferior y superior y los pone al servicio del mercado, buscando satisfacer las necesidades del mismo y obtener beneficios superiores. Citado por Perdomo, G (2010).

Hayek (1994), cuando manifiesta que las empresas están ligadas con las organizaciones, o mejor dicho: Cualquier organizador sólo determinará por medio de órdenes las funciones que a cada miembro corresponda desempeñar, así como los fines a alcanzar y ciertos aspectos generales relativos a métodos considerados lícitos. Permitirá, sin embargo, que los propios individuos, sobre la base de sus respectivos conocimientos y posibilidades, decidan en cuanto a los restantes detalles (p. 90).

La escuela Austriaca sostiene que todos los fenómenos sociales son explicables por las acciones de los individuos (acción humana), en consecuencia, si los individuos son éticos el actuar de los agentes económicos, produciría un efecto económico positivo.  

Así mismo, Mises citado por Kirzner (1998), aborda la noción de empresario a partir de la acción humana expresando: El hombre económico de Robbins tiene la tendencia a moldear unos medios dados para adaptarlos a unos fines dados. El concepto mismo presupone una imagen dada de fines y medios; sin esa imagen no puede comprenderse la actividad económica. El homo agens de Mises, en cambio, no solo está provisto de la tendencia a perseguir sus fines eficientemente, una vez que los fines y los medios se han identificado con claridad, sino también del impulso y la perspicacia que se precisan para definir los fines a alcanzar y los medios disponibles (p. 48-49).

Dicho en palabras de Kirzner (1998): El elemento empresarial hace que la acción humana sea algo activo, creador y humano, en vez de algo pasivo, automático y mecánico… Nos vemos obligados a reconocer que la decisión humana no se puede explicar puramente en términos de maximización, de una reacción pasiva que toma la mejor forma de adoptar el nivel superior del curso de la acción, según lo marcan las circunstancias (p.4).

La evidencia demuestra que cualquier modelo económico tiende a fracasar sino se gestiona bajo la concepción de prevalencia del beneficio general frente al particular.