MENTE SANA,

CUERPO SANO

Por: Gloria Díaz Martínez

 

Es alarmante el resultado de la reciente encuesta de Profamilia en relación a la salud mental de los colombianos en tiempo de pandemia, en la cual según los datos recolectados, se referencia que el 75% de las personas están sufriendo de algún tipo de afectación en la salud mental. Pero esto no es una situación excepcional, las cifras en referencia al tema han sido alarmantes alrededor del mundo durante los últimos años; según datos con corte a 2017, 792 millones de personas sufrían de algún trastorno mental, un 10,7% del total de la población mundial padecía de algún tipo de trastorno mental; un 3,4% del total padecía depresión, 3,8% de ansiedad, 0,6% de trastornos bipolares, 0,2% de desórdenes alimenticios y 0,3% de esquizofrenia.

 

Además, 970 millones de personas en el mundo padecían en el 2017 de cualquier problema de salud mental asociado al abuso de sustancias, esto significa un 13% de la población mundial, 12,6% correspondía a hombres y 13,3% a mujeres. Por una parte, el alcoholismo lo padecían unas 107 millones de personas, que corresponde al 1,4% de la población mundial, siendo el 2% hombres y el 0,8% mujeres. Así mismo, en cuanto a las cifras asociadas al uso de drogas (legales e ilegales) era padecido por 71 millones de personas, es decir el 0,9% de la población mundial, siendo el 1,3% hombres y el 0,6% mujeres.

 

En la pandemia el panorama lejos de mejorar ha empeorado, en el mundo en general, y en nuestro país en particular. Según el estudio publicado en el transcurso de esta semana por Profamilia, las afectaciones mentales más padecidas por los colombianos durante esta cuarentena son el nerviosismo, seguido por el cansancio sin motivo, la inquietud y hasta la ira injustificada. Realidad que nos está permitiendo ver como mientras cuidamos nuestra salud física, de manera inconsciente, perdemos nuestra salud mental.

En la pandemia el panorama lejos de mejorar ha empeorado, en el mundo en general, y en nuestro país en particular

Por otra parte, es importante anotar que en nuestro país el grupo poblacional que más se ve afectado son las personas entre 18 y 29 años, situación que preocupa si se tiene en cuenta que es esta misma población la que en el caso de Bogotá, presenta la mayor tasa de suicidios, según el Observatorio de Salud de Bogotá, según cifras del 2019; evidencia de ello, fueron los 79 suicidios que se presentaron en el distrito correspondientes a este grupo poblacional entre enero y agosto de 2019.

 

Otro punto para analizar es que a medida que aumenta la edad de las personas, baja el porcentaje de afectaciones mentales, siendo los adultos mayores, el segmento poblacional que paradójicamente, según el estudio realizado por Profamilia, menos alteraciones en su salud mental ha presentado. Esta situación se debe observar con cuidado y suma atención puesto que los adultos mayores han sido una de las poblaciones más vulnerables a la crisis, no sólo en términos de cuidado, protección y compañía, en ocasiones inexistente por parte de su familia, sino que además, representan un gran porcentaje de la pobreza oculta que queda por fuera de los beneficios y ayudas gubernamentales, y sufren el peso del aislamiento, y en muchos casos, la imposibilidad de contar con alguien que les facilite la gestión de actividades que resultan fundamentales para su supervivencia como la compra de alimentos y recolección de medicamentos.

 

Ahora bien, esta semana, los colombianos, y en especial los bogotanos, en su mayoría, cumplimos 60 días de asilamiento preventivo obligatorio, el cual fue extendido hasta el día 25 de mayo, según las últimas medidas tomadas por el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente de la República. Teniendo en cuenta lo tedioso que puede resultar el paso del tiempo, el encierro, la incertidumbre y la soledad, las autoridades y entidades nacionales y distritales han flexibilizado algunas de las medidas para cuidar de la salud mental de los colombianos y han robustecido su atención institucional, creado canales digitales y telefónicos a los que los ciudadanos puedan acceder en busca de atención.

Urge fortalecer la Política Pública Distrital de Juventud 2019-2030, robusteciendo las estrategias de promoción de la salud mental y autocuidado

Con el objetivo de liberar tensión y estrés, el Gobierno Nacional y Distrital les han permitido a los ciudadanos poder realizar ejercicio al aire libre en un horario y con unas recomendaciones específicas y, según las últimas decisiones tomadas por las autoridades, los niños podrán salir a tomar el sol por media hora tres veces a la semana. Es importante anotar en este sentido, que según el Tamiz de Salud Mental en Bogotá (2017), la prevalencia de por la vida de patologías mentales en niños de 7 a 11 años es de entre 4,7% y 12%, y para los adolescentes de entre 12 y 17  años dicha prevalencia es del 8,5%.

 

Lo anterior indica que, partiendo del CONPES: Estrategia para la promoción de la salud mental en Colombia, aprobado el mes pasado, urge en medio del escenario que atravesamos, fortalecer la Política Pública Distrital de Juventud 2019-2030, robusteciendo las estrategias de promoción de la salud mental y autocuidado, de tal forma que los jóvenes puedan identificar y prevenir sus riesgos, haciendo uso de las plataformas digitales. Así mismo, desde un escenario más amplio, es importante mencionar la necesidad de una política pública distrital que  atienda el tema de salud mental de manera integral, es decir, que aborde el tema teniendo en cuenta las múltiples causas del entorno, y no sólo la asociación de los trastornos mentales al abuso de sustancias psicoactivas.  

 

Si bien se han establecido algunas acciones gubernamentales, aún falta posicionar el tema como una prioridad, este es el momento de hacerlo desde el Concejo de Bogotá, proponiendo su inclusión en un Plan de Desarrollo que aborda en tema de manera somera y superficial, sin evidenciar una estrategia proporcional a la magnitud del problema que los datos nos permiten visualizar. Bogotá y los bogotanos lo reclaman y lo merecen.