¿EL DISTRITO CONTRA EL GREMIO DE LA SALUD?

Por: Jonathan Delgado

 

En días pasados la señora alcaldesa de Bogotá, Claudia López, junto con su compañera, Angelica Lozano, salieron de vacaciones en plena pandemia, en plena crisis sanitaria, cosa que la dejó mal parada políticamente con la opinión pública del país, más aún, teniendo en cuenta que el manejo administrativo de la pandemia ha sido un total desastre por no decir que sólo se ha dedicado a gritar y  enfrentar al  Gobierno Nacional,  dejando en evidencia su falta de capacidad para administrar de manera responsable la ciudad.

Sumado a lo anterior, salta a la vista su falta de compromiso con el sector empresarial y productivo de la capital, toda vez que, por donde quiera que cualquier Bogotano camine, se encuentra con múltiples de locales comerciales cerrados, otros vacíos y con letreros de “se arrienda”, cosa que inevitablemente se traduce en pérdidas de empleos.

Adicionalmente, a la fecha no se sabe de un plan serio de alivios para los contribuyentes de la ciudad, que va para un año de improductividad y déficit en el recaudo.

El 21 de enero me encontré con un tuit de Médicos de Colombia donde se publicaba un documento titulado: “Comunicado Interno Informativo”. El origen de dicho documento era la Dirección de Servicios Complementarios -Unidad Funcional Subred Integrada de Servicios de Salud Norte E.S.E., suscrito por el Doctor Iván Darío Ochoa Peláez y la doctora Andrea del Pilar Borda Bustos.

icono-principal-amazon.png
ASC_BannersXSite_HouseAds_120x600_PV_es-

En el escrito salta a la vista un tono evidentemente agresivo y amenazador frente al personal médico, se utilizan frases como: “En consideración a que toda la información que intercambien las partes en desarrollo del contrato que las une, es de carácter reservado, se solicita la no divulgación a terceros, o a usar para propósitos distintos del cumplimiento del objeto de los contratos”. Y en el mismo documento, que se supone es “informativo”, llama la atención que se imparte una orden en los siguientes términos: “Queda prohibida la comunicación vía radioperadores establecida entre el recurso humano del Centro Operativo Regulador De Urgencias y Emergencias con el recurso humano de la Unidad Funcional de la Subred Integrada de Servicios de Salud Norte E.S.E.”.

Así las cosas, resalta que en la Administración Distrital se produzcan documentos y actos administrativos que giren en torno a “acuerdos de confidencialidad”, máxime cuando se trata de un tema tan urgente y actual como la situación real de los hospitales y clínicas de la capital en sus unidades de cuidados intermedios e intensivos, que se encuentran atiborradas de pacientes, digámoslo claramente, entre la vida y la muerte. ¿Por qué una prohibición tan expresa al personal de salud? ¿Por qué una cláusula de confidencialidad imputable única y exclusivamente al contratista?