EL COYOTE Y 

EL CORRECAMINOS

Foto: Revista Semana

Por: Andrés Villota

 

The Road Runner Show fue una serie animada de Looney Tunes y Merrie Melodies, producida por la Warner Brothers Cartoons. Cuenta la historia de Wile E. Coyote un coyote flaco, decadente, arruinado y amargado que su vida transcurre creando planes para poder acabar con el Road Runner, un pájaro correcaminos inteligente, hábil, astuto, de apariencia ingenua.

 

Los planes del coyote para desaparecer al correcaminos contaban con un importante patrocinador en la sombra que le aseguraba siempre una provisión de productos marca ACME que eran utilizados en una estratagema compleja, elaborada y enredada que tenía dos particularidades: siempre fracasaba y siempre tenía un efecto boomerang aumentado contra su autor.

 

En los últimos 10 años Colombia se convirtió en una caricatura, o mejor, la convirtieron en una caricatura desde que pusieron en marcha el plan del coyote. Un plan que parece haber sido diseñado por un jugador de póker que consciente de la mala mano con la que va a jugar, se dedica a engañar, a decir mentiras, a hacer “bluffing”, a “cañar”. Y como no logra convencer a su oponente (el mejor jugador de todos los tiempos) que tiene una mano ganadora sin tenerla, decide que el “Plan B” debe ser eliminarlo de la mesa de juego, desaparecer al mejor jugador para poder ganar por “doble u”, la única formula que han tenido los perdedores para lograr ganarle a los mejores, a los exitosos, a los triunfadores, a los líderes de verdad.

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Ante el estruendoso fracaso del bluffing se puso en marcha el “Plan B”. Desaparecer al oponente exige presentarlo como el antagonista cruel y despiadado pero como no lo es, tuvieron que inventarse que lo era y comprar testimonios de personas para que lo dijeran, lo de probarlo, se lo dejaban en manos de la justicia colombiana que, sobra decir, vendió su alma al diablo sabiendo que lo hacía jugándose su credibilidad y prestigio, el todo por el todo, porque si triunfaba el plan del coyote nadie le pediría cuentas y recibiría una muy buena parte del botín, y para que supieran que la cosa iba muy en serio le dieron un par de adelantos en forma de contratos millonarios con recursos del presupuesto nacional.

 

Cuando aparentemente el coyote había atrapado al correcaminos lo que en realidad sucedió fue que al coyote y a sus secuaces se les devolvió con una fuerza incontenible las consecuencias del plan que habían concebido y asumían era ganador. Sumado a la apertura de una Caja de Pandora que no solo dejó en evidencia el fracaso del plan del coyote sino que, y tal vez lo más importante, desató una serie de investigaciones en el plano nacional e internacional que hace tan solo un par de semanas eran imposibles e increíbles.

Foto: La Vanguardia

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Las consecuencias para el coyote trascendieron las fronteras y en la actualidad están involucrados países como Canadá y los Estados Unidos en donde la financiación del terrorismo y la obstrucción a la justicia son crímenes execrables que jamás serán conexos al “delito político” ni van a poder ser perdonados con la disculpa falaz de “nadie hace un acuerdo de paz para ir a la cárcel”. Si a eso le sumamos que el gran proveedor de los productos marca ACME hoy está acusado de crímenes de lesa humanidad, narcotráfico, lavado de activos y sobre su cabeza cuelga un letrero de “Se Busca” con una recompensa de USD$15’000.000, el coyote y sus secuaces tienen mucho que temer porque van a ser llamados a responder ante jurisdicciones incorruptibles en las que ya no van a poder jugar de locales con jueces de bolsillo.

 

Ese temor lo expresa la cara desencajada que ha mostrado el coyote en sus últimas apariciones publicando una carta en la que usa de manera fraudulenta el nombre del Parlamento Europeo que prendió las alarmas en Bruselas sobre lo que está pasando en Colombia y el montaje jurídico que se hizo utilizando un supuesto respaldo del Parlamento Europeo. El coyote y sus secuaces europeos tendrán mucho que explicar por una docena de comunistas firmantes de una carta en la que se auto adjudicaron la vocería de más de 700 Eurodiputados.

 

El correcaminos saldrá fortalecido de este mal logrado plan para desaparecerlo y las consecuencias que se vienen para su autor material (el coyote) y su autor intelectual (el jugador de poker), serán insospechadas e incalculables.