EL CISNE

NEGRO

Por: Andrés Villota  

 

En este momento la humanidad vive lo que Nassim Taleb describe como un “Cisne Negro”. Un hecho inusual, muy poco probable en términos estadísticos, que rompe con los paradigmas existentes y que de forma disruptiva crea una nueva realidad.

 

Como sociedad nos hemos preparado desde siempre, pues no ha sido el primero ni será el último. Las lecciones que nos dejaron otros Cisnes Negros, han sido catalizadores para los avances científicos, tecnológicos, en la administración de riesgos, en los sistemas de producción, en la supervisión y control de los Mercados y en muchas otras variables que, afectan la vida del ser humano.

 

Ben Bernanke ex Director de la Reserva Federal de los Estados Unidos de América dijo alguna vez que, durante muchos años, se había dedicado a estudiar el Crack de 1929 y la consecuente Gran Depresión. Era la mejor forma para entender cómo prevenir un Cisne Negro y en caso de ser imposible de prevenir su aparición, saber la mejor forma para enfrentarlo, y mitigar sus efectos y consecuencias. Bernanke tuvo que lidiar con la Crisis del 2008.

 

La incertidumbre generada por el encierro preventivo para evitar el contagio del Virus Chino, ha creado expectativas negativas frente a lo que pueda ocurrir en el futuro. Por eso la gente está vendiendo sus inversiones en acciones de manera apresurada. Infieren que las empresas de las que son socios van a tener una caída en sus ingresos, y por ende, prefieren vender antes que esa posible realidad, afecte el valor del precio de la acción y el monto de los dividendos que pueda percibir en el futuro.

 

La confianza se pierde. Se asume que el cambio dramático del entorno va a traer consecuencias funestas para la economía, basándose en las dificultades que imaginamos tienen terceros o en las que asumimos vamos a tener. He leído los diferentes informes y análisis de la coyuntura, y se hace evidente la edad y la experiencia de quien lo escribe. Los autores que nunca han vivido un Cisne Negro, tienen visiones apocalípticas. Y los autores más experimentados, muestran análisis ponderados basados en ejercicios de prospección mucho más serios y reales.

 

Aunque es temprano para hacer conjeturas sobre lo que viene hacia el futuro, me aventuro a decir que, el Sistema de Producción propio de la Globalización, va a ser replanteado. El éxodo de las empresas que tienen sus fábricas y plantas de producción en la China Popular, por ejemplo, será una realidad. Las empresas van a volver a sus países de origen. Esta coyuntura probó que los bajos costos de producción y de mano de obra, jamás compensarán la imposibilidad de producir durante periodos de tiempo prolongados.

 

En lo político, esta situación va a marcar el debilitamiento de entidades no gubernamentales como la ONU (tan ausente en estos momentos) que, ha perdido credibilidad y ascendencia por su falta de objetividad y neutralidad, sumado a la dependencia económica de los aportes que le hacen los Estados. Estados que tendrán destinada la totalidad de sus presupuestos nacionales para atender la situación causada por el Virus Chino.

 

En Asia, los países que mejor han enfrentado el embate de la pandemia en el mundo, como Taiwán (ROC), Japón, Singapur y Corea del Sur, serán los primeros en recuperarse y jalonar la economía global. La reconstrucción de la economía de los países mas afectados, puede crear grandes oportunidades para países como Colombia que, se puede convertir en uno de los países despensa de la región.

 

Por lo anterior, es tan importante tratar de mitigar al máximo el impacto que tenga la pandemia en nuestro aparato productivo. Afortunadamente no estamos frente a una destrucción física del mismo, o una afectación directa del Virus Chino a las fuentes de alimentos o energía. Por eso la importancia de la disciplina en evitar el contagio, para no prolongar por término indefinido, el aislamiento preventivo.