EL ABORTO:

OTRA PERSPECTIVA

Por: Gustavo Rico

El asunto de la anticoncepcion y el aborto no puede tener como únicos elementos de discusión los derechos y los deberes sino que debe considerarse el efecto de esas actividades sobre la población en general. Es decir, deben observarse dichos factores dentro de problemas demográficos mayores.

Países como China tienen serios problemas porque la tasa de nacimientos no compensan las muertes y eso desarrolla asuntos de inversión de la pirámide poblacional lo cual termina deteriorando la economía de todos y cada uno de los habitantes del país.

Del mismo modo países como los noreuropeos están destinados a desaparecer porque no hay un número suficiente de nacimientos que garantice el relevo generacional y la conservación de la cultura nacional. Es decir, la baja tasa de nacimientos desemboca en deforestación cultural. 

El caso de los países hispanoamericanos también es grave porque los gobiernos neoliberales tratan de reducir al mínimo el número de personas beneficiarias de pensión y por lo tanto esos adultos mayores tienen por colchón social y económico a sus hijos y nietos.

Ante la disminución dramática e irreflexiva de los nacimientos más  la ausencia de una pensión de vejez y la presencia de una creciente discriminación laboral por edad, el panorama que se ofrece a los adultos mayores hispanoamericanos  en el futuro es ancianidad  en la Indigencia y la soledad.

La anticoncepcion y el aborto vistos como solución mágica contra los males del mundo es igual a recetarle a todos los enfermos el mismo remedio, sin que importe la naturaleza específica de la enfermedad a tratar.

Finalmente, hay naciones que son potencia demográfica y que, gracias a ello, tienen una alta tasa de consumo que les permite negociar ventajosamente con naciones depredadoras que facilmente aplastan a otras naciones con menor alcance demográfico.  Eso  explica que organismos como el FMI estén interesados en disminuir poblacionalmente a otras naciones mediante propaganda ecológica o pseudoeconómica pero ocultando sus intereses estrictamente  comerciales.

Estas pequeñas consideraciones buscan tratar con la mayor objetividad asuntos que hoy están secuestrados por la propaganda.