ECONOMÍA POSCOVID EN BOGOTÁ

Por: Gloria Díaz Martínez

 

La pandemia del COVID-19 ha traído consigo efectos que han desbordado a las ciudades. La capital tiene hoy 6.189 casos positivos de COVID-19, siendo la ciudad con más infectados, albergando el 35% de los casos totales del país. Situación que no sólo la convierte en un gran epicentro de contagio, sino también en un escenario de grandes y contundentes cambios en sus realidades socioeconómicas.

 

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la pandemia del COVID-19 llegó en un momento de debilidad económica y de vulnerabilidad macroeconómica para la región, que venía evidenciando una reducción en su crecimiento económico que se encontraba en un 6% en el 2010, pasando al 0.2% para el 2019.

 

Los expertos auguran una desaceleración económica en América Latina, donde Colombia y, especialmente, Bogotá, no son la excepción. Según, Fedesarrollo, la ciudad va a decrecer al – 5.0%; contemplando tres posibles escenarios: el primero, un escenario positivo, en el que se presentaría un decrecimiento del – 3,2%; el segundo, un escenario promedio con un decrecimiento del – 5,6%; el tercero, un escenario negativo, en el que se daría un decrecimiento del – 8.7%. Adicionalmente, en Bogotá se estaría hablando de una tasa de desempleo del 17,5 %, la cual podría llegar hasta un 21,5%; así como una tasa de pobreza entre el 27% y el 33%, perdiendo los avances alcanzados en lucha contra la pobreza de los últimos 10 años.

 

Del mismo modo, la ONU proporcionó cifras que resultan alarmantes, advirtiendo que 4 de cada 5 trabajadores a nivel mundial ya están sufriendo la consecuencia de los confinamientos. En este sentido, teniendo en cuenta que, actualmente, el desempleo en Bogotá está en un 11.8%, y que esta cifra se doblará al superarse la pandemia, debemos mirar cuáles serán las alternativas para reactivar la economía, perdiendo el menor número posible de empleos y sostener el aparato productivo de la ciudad, en especial, a las pymes, que para 2018, representaban el 71.4% del empleo formal en Colombia, y ponen en riesgo por la coyuntura cerca de 1.6 millones de empleos en la capital, según ACOPI. Por otra parte, en cuanto a la informalidad, se prevé naturalmente un mayor riesgo a los cerca de 1.7 millones de trabajadores informales en Bogotá, según cifras proporcionadas por el DANE.

Resulta difícil no sólo la reactivación de la economía en la capital, sino también, la posibilidad de garantizar la no pérdida de empleos, quiebras de pymes y el apoyo a nuevos emprendimientos.

Finalmente, respecto al empleo, se deben identificar cuáles son los mejores caminos para la reactivación económica. Según Fedesarrollo, a medida que trascurren los días crece el riesgo de perderse los empleos en los sectores que se encuentran en asilamiento y no están trabajando, estando en riesgo 936 mil personas.

 

Los empleos que más riesgo tienen, corresponden a los sectores del comercio y servicios. Según la última Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE, 491.992 personas están vinculadas en comercio bienes no agrícolas, y 444.943 personas a la prestación de servicios no prioritarios, es decir, más de 930 mil empleos están en riesgo latente. Ahora, si se tienen en cuenta las cifras arrojadas por Fedesarrollo, el desempleo en la ciudad podría estar, en este momento, alrededor del 20%.

 

Partiendo de este escenario resulta difícil no sólo la reactivación de la economía en la capital, sino también, la posibilidad de garantizar la no pérdida de empleos, quiebras de pymes y el apoyo a nuevos emprendimientos. De acuerdo con el Informe de Calidad de Vida 2018, Bogotá pasó de una pobreza multidimensional del 5.4% para el año 2014 a un 4.4% en el 2018, y de una pobreza monetaria de 10.1% en el 2014 a una del 12.4% en el 2018; siendo alrededor de un millón de personas que no superaron el ingreso per cápita de los $283.828 pesos mensuales.

 

El turismo que se presentaba como un gran impulsador de la economía, ahora se enfrenta a un desafío grande, pues no sólo se debe recuperar el mayor número de turistas nacionales, sino también, los internacionales, que reportaba un número de 12,4 millones de visitantes para el año 2019. Esta apuesta debe estar promocionando e incentivando mediante el uso de diferentes estrategias la visita a la capital, apelando al turismo en bici, las experiencias en las plazas de mercado, el turismo gastronómico, entre otras. 

En Bogotá, en los más de 10 mil bares registrados, según la Cámara de Comercio, se generan alrededor de 10 mil empleos legales y 60 mil entre directos e indirectos

En general, es necesario tener en cuenta que la promoción y oferta turística parte de un escenario completamente lejano al que se visibilizó en el periodo comprendido entre 2016 y 2019, que tuvo un incremento global del 65.41%. En este tiempo, la capital pasó de recibir 1.392.498 turistas internacionales a 1.904.457, y de 6.759.765 turistas nacionales a 10.558.274; aumentando en un 73.13% y un 64.02%, respectivamente (IDT, 2020).

 

Adicionalmente, se considera que en el sector turismo las medidas deben ser articuladas con los diferentes gremios económicos de la ciudad, que han sufrido los impactos directos de la pandemia y han dejado de recibir miles de millones de pesos, producto del cese de habitaciones, cancelación de eventos y suspensión de operaciones de cocina. Actualmente, se cuenta con capacidad hotelera ocupada en un 6% y una operación hotelera que se encuentra operante solo en un 50%, puesto que el otro 50% de los hoteles ha decidido cerrar temporalmente.

 

Según cifras de Asobares, se asegura que, en Bogotá, en los más de 10 mil bares registrados, según la Cámara de Comercio, se generan alrededor de 10 mil empleos legales y 60 mil entre directos e indirectos. Este sector, que contaba con una demanda aproximada entre 500.000 y un millón de personas en un fin de semana, hoy se encuentra agonizando y en punto de quiebra.

 

La implementación de la estrategia Bogotá productiva 24 horas es imperativa. En este sentido, es importante recalcar sobre la importancia de la Gerencia Nocturna. Se percibe una necesidad por generar un empoderamiento por parte del Distrito para liderar este proceso, que es una solución a la reactivación económica.

 

En este escenario, sin duda alguna, una de las entidades llamadas a liderar la reactivación económica en la capital es la Secretaria Distrital de Desarrollo Económico, a través de sus políticas, estrategias y lineamientos que, en general, tienen la labor de impulsar los principales segmentos económicos en Bogotá, especialmente en los sectores comercial y de servicios, de los cuales depende la mayoría del empleo formal en la ciudad. Por esto es tan importante la asignación de recursos suficientes en el Plan de Desarrollo para que la secretaria de Desarrollo Económico pueda implementar estrategias efectivas para la reactivación económica que Bogotá y los bogotanos necesitan.