DEL DICHO AL HECHO:

HAY QUE CONCRETAR

Por: Jorge Yarce

 

Diálogo telefónico entre Juan y Pedro, dos empresarios, preocupados por aprovechar la crisis actual:

Juan: No te parece que hay muchos testimonios y propuestas de cambio en la gente a propósito de la pandemia, muchas iniciativas en Internet, bastante interesantes, sobre la posibilidad de aprovechar esta oportunidad para hacer cambios que valgan la pena hacia el futuro.

Pedro: Sí, tienes razón, es así, pero todo se queda en temas generales, y no se concreta en cosas puntuales que puedan ponerse en práctica de modo estable.

Juan: ¿Cómo qué?

Pedro: Pues se me ocurren algunos ejemplos sobre los que podrían darse avances concretos, los enuncio, pero sé que debe llegarse a desarrollos más puntuales, para no quedarse en solo buenas intenciones: A título de ejemplo, los enuncio:

 

1. A nivel personal: mejorar el autoconocimiento, saber quién es cada uno y su modo de ser propio; hay que pensar hacer más cosas por los demás, fuera de lo habitual, y salir del encasillamiento egoísta en las actividades: proponerlas y tomar parte en ellas. Ser consciente de las propias fortalezas y debilidades. Conocer los propios defectos y que los demás nos los hagan ver con cariño y delicadeza y personalmente, no delante de todos. Los padres pueden dedicar más tiempo a estar con los hijos, convivir más tiempo, y aprovechar bien el tiempo que están juntos, que es prácticamente todo el día, pues hay muchas cosas que compartir: hay mucho de qué hablar, que intervengan todos: proyectos personales, sucesos de los estudios, anécdotas de las amistades, ver juntos películas, escuchar música de todos los gustos, ver videos y programas en internet, relacionarse con familiares y amigos, en fin conocerse mejor a todos y cada uno, corregir con mucho tacto, sin herir, aceptarse y aceptar a los demás, compartir planes futuros de paseos, visitas, y eventos culturales y de entretenimiento, o los que se hagan ahora virtualmente, o de cara al futuro inmediato dentro de la vuelta a la normalidad, así como tomar parte en reuniones y planes de los colegios y universidades de los hijos, por ahora virtualmente, y especialmente estar atentos a que estén presentes en clases y reuniones a los que deben asistir según los horarios programados.

2. En la dirección de una universidad: el rector dice claramente que ha llegado la hora de cambiar en serio el modelo de la enseñanza, y utilizar mucho más los medios virtuales: clases diferentes, profesores diferentes y evaluaciones diferentes. Nos toca -dice el Vicerrector-, cambiar el modelo de universidad, prepararnos muy bien, llegar a más gente, analizar detenidamente el problema de los costos, ofrecer otros servicios que sean rentables y que compensen el déficit que posiblemente habrá en las matrículas. Solicitar al gobierno ofrecer crédito educativo para las inversiones y que pueda contratar con las universidades proyectos concretos y en lo académico, programas que amplíen la matrícula en las zonas no cubiertas del país, estimulando los programas virtuales y validando esos estudios. Y que aumente el aporte del Estado a las investigaciones, dando prioridad al campo de la salud y al emprendimiento en nuevas empresas. Revisar la calidad y pertinencia de los programas respecto a la comunidad relacionada con la universidad y sus grupos de interés. Si los ingresos por matrículas disminuyen -concluye el Rector- hay que estrujarse la cabeza para encontrar fuentes de nuevos recursos, con investigaciones de interés social financiadas por fundaciones y por el Estado y la empresa privada, y repensar las funciones específicas de los profesores y de todo el personal de la comunidad académica. Y capacitar a profesores y alumnos para un cambio de hábitos en el método de enseñanza-aprendizaje. Tenemos por delante un reto único: “crecer y abrir nuevos frentes o dejar morir la universidad tradicional. Como decía un personaje político: "O cambiamos, o nos cambian"”.

 

3. En la junta directiva de una empresa: se discute sobre el futuro, y las opiniones son muy encontradas. Hay quienes hablan de cerrar o, al menos, bajar la producción, disminuir la planta de trabajadores, bajar los sueldos, recortar la capacitación y la inversión en publicidad. Y quienes, por el contrario, afirman que es la hora de ampliar las líneas de producción, trasladar parte del recurso humano a esas nuevas líneas, capacitar más a la gente para que asuma bien los nuevos retos, fomentar la creatividad y la innovación de productos y servicios, buscar exenciones fiscales para los productos y servicios relacionados con la salud y la alimentación. Finalmente, convienen en programar varias sesiones de trabajo para estudiar el tema más a fondo, definir bien las políticas y estrategias a seguir, e informar oportunamente a los accionistas, convocando una asamblea extraordinaria para infamar sobre la situación actual y analizar los balances y los presupuestos para el resto del período.

 

4. A nivel del Estado: el Consejo de Ministros analiza el presupuesto de ingresos y gastos del Estado y la inversión realizada a raíz del combate a la pandemia. Predomina la idea de afrontar la crisis como un reto de cambio y un desafío para incentivar la producción industrial de elementos necesarios para atender la crisis de la salud y de prevención de futuras eventualidades en ese campo. Fomentar las investigaciones de las universidades en dichos campos y ayudar a financiarlas. Se habla del crédito a las empresas medianas y pequeñas, y del fomento a la inversión privada extranjera en productos de nueva generación y de urgente necesidad social, pero destrabando antes la complejidad del sistema legal regulatorio de dicha inversión, que suele alejarla en lugar de atraerla. Y estimular a las empresas colombianas para que mejoren sus productos en calidad y competitividad internacional, con estándares que les permitan acceder a nuevos mercados. Estimular la investigación de las universidades, tendientes al logro de patentes industriales que faciliten al país el acceso a créditos internacionales para el desarrollo a gran escala de esos productos y su oferta en los mercados externos.

 

5. A nivel del Ejecutivo: ofrecer estímulos fiscales a los nuevos emprendimientos y productos, que se reduzca el gasto público y se revise el sistema de retribución y salarios de las corporaciones y entidades públicas, dando ejemplo de austeridad. Reducir el presupuesto en gastos militares y fortalecer la educación, el de las universidades y los centros escolares e institutos técnicos, especialmente en proyectos de investigación y nuevas tecnologías aplicadas. Redoblar los medios para lograr el aumento del número de contribuyentes y que así pueda crecer el ingreso del Estado para atender los proyectos que se refieren a la pandemia y a las prevenciones en salud hacia el futuro. Aumentar las campañas para multiplicar la participación activa de la ciudadanía en el cumplimiento de las medidas de seguridad en la salud pública. Convertir en política de Estado la promoción de la cultura a través del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Educación. Utilizar la televisión educativa -y también los canales privados- para planes específicamente referidos a la mejora de la oferta educativa, y a la creación de eventos culturales y de entretenimiento verdaderamente populares, que mejoren la cultura de los ciudadanos y su participación en los proyectos y programas, públicos y privados surgidos en la actual coyuntura y en el futuro inmediato. Aumentar el número de eventos internacionales, foros, conferencias y seminarios virtuales que se relacionen con las políticas y estrategias diseñadas a raíz de la actual crisis, para que se mejore la información y la efectiva participación de los ciudadanos con mentalidad de contribuir al bien de todos.

 

Cuando se piensa en cosas concretas, resulta más fácil entender los cambios, apoyarlos y participar. No solo palabras, sino, ante todo, cosas concretas.