CORONAVIRUS,

QUÉ ESTÁ PASANDO

Por: Gabriel Zanotti

 

En ningún momento he dicho que la ciencia miente. No he hablado de mentiras, falsedades o teorías conspirativas. No he dicho que el virus no sea importante ni que el número de muertos sea falso. Porque, como hemos visto, el problema de la unión indebida entre Iglesia y Estado y la unión entre Estado y ciencia es en ambos casos; no es que la religión o la ciencia sean falsas, sino que la verdad no se puede imponer por la fuerza.

 

Sin embargo, esto no niega que haya que tener más conciencia de la falibilidad de la ciencia. Porque si algo que sea definitivamente verdadero no se puede imponer por la fuerza, menos aún algo que sea dudoso o falible.

 

"¡Pero la ciencia son los hechos!", me dirás. "¡La ciencia es exacta, lo que afirma está demostrado!"

 

Yo no voy a negar la importancia ni el avance de la ciencia. Yo no soy un posmoderno. Simplemente, el avance de la ciencia tiene que ver con una conciencia mayor de sus límites.

 

Claro que ha habido avances importantes, claro que la biología y la medicina han avanzado notablemente y han elevado el nivel de higiene y salubridad. Aún así, la ciencia es autocorregible, tiene avances, es falible, y precisamente por ello puede avanzar.

 

Piensa en la Física, la supuesta ciencia más infalible de todas. Hacia fines del S. XIX se suponía que la Física abarcaba todo el universo. Que no tenía errores, que Newton había explicado todo. Pero no. El mapa no es el territorio. Newton nunca imaginó que sus leyes supuestamente absolutas no regían para el interior del átomo. Ni tampoco pudo imaginar que lo que para él es una línea recta, en Einstein es una curva.

 

¿Entonces?

 

Y que entonces, no lo sabemos todo. Siempre habrá algún error en la ciencia. A efectos prácticos nos seguimos manejando con Newton en el macrocosmos. Pero para la Física Cuántica y para la Teoría de la Relatividad, Newton no sirve. ¿Y entonces? Pues nadie lo sabe. Muchos físicos actuales se están matando tratando de unificar las tres cosas pero aún no lo han logrado. Y cuando lo logren tendrán un momento de estrellato, como Newton, pero igual, habrá cosas que ellos no podrán imaginar, porque el potencial infinito del universo físico es siempre superior a cualquier teoría que una mente humana pueda imaginar, por más “demostrada” que esté momentáneamente.

 

Si esto sucede con todas las ciencias naturales, mucho más con las ciencias prácticas, como la medicina. ¿Acaso nunca has pedido una segunda opinión? ¿Acaso los médicos nunca se equivocan? ¿Acaso grandes eminencias no difieren en diagnósticos y tratamiento? Pero no porque sean unos tontos, sino porque lo que desconocen es siempre infinitamente mayor que lo que conocen. No lo quieren admitir, pero sus “absolutamente seguros” tratamientos médicos y protocolos de hoy serán muy atrasados mañana.

 

¿Y tú vas a poner toda tu vida, libertad y propiedad en manos de ellos? ¿Acaso somos esclavos de los médicos? ¿No puedes pensar, decidir, criticar? Como una vez le dije a un médico-investigador que me decía que la operación era absolutamente segura: "el que se va a operar no es usted. Deje decidir al que va a ser sometido al tratamiento".

 

¿Que como paciente te puedes equivocar? Sí claro, en eso consiste no ser esclavo. Si quieres vivir sin el riesgo de equivocarte, sé un esclavo. Y te podrás morir igual, porque el dueño de la granja puede equivocarse también.

 

Esto nos lleva al tema del conocimiento disperso

 

Errar es humano, porque los seres humanos no lo sabemos todo (y el creyente, que cree en algo revelado por Dios, no debe imponer su fe por la fuerza). Pero entonces te imaginas que “los que saben más” deben dirigir a quienes sepan menos. Y entonces concluyes que la planificación central es mejor. Que haya autoridades sabias que gobiernen al resto de ignorantes. Que las decisiones sean centralizadas. Que la ONU mande a la OMS, que la OMS mande a los presidentes y que los presidentes ordenen a gobernadores, alcaldes y a todos. Que el Papa ordene a los obispos, que los obispos a los sacerdotes y éstos a ti. Que el rector ordene a los decanos, los decanos a los profesores y éstos a los alumnos. De modo tal que la ONU, el Papa y el Rector hagan todo los demás obedezcan pasivamente.

 

Pero no. Hace tiempo que eso no funciona, hace tiempo que se sabe que respetar las autonomías de las demás sub-organizaciones es más eficiente. Precisamente, por el tema del conocimiento.

 

Seguro conoces Wikipedia. En Wikipedia no hay una dirección central. Y precisamente por ello funciona. No “a pesar” de ello, sino por ello. Porque el conocimiento disperso está diseminado en millones de usuarios, y la corrección mutua es una manera de combinar y coordinar ese conocimiento. Entra en este momento a Wikipedia y escribe una entrada en la cual digas que Santo Tomás fue un famoso ateo del S. XIX. Piensa en el tiempo en que vendrán las correcciones. Segundos tal vez. Pero si fuera una enciclopedia con dirección centralizada, hasta que el director  se entere y de la orden a los subordinados pasivos, cumpliendo además todos los pasos y reglamentos correspondientes, pueden pasar siglos.

 

Lo mismo el mercado. En Nueva York se encontraban computadoras precisamente porque no había una dirección central del gobierno sobre computadoras. Simplemente había oferta, demanda y precio. Y por ello el mercado de las 'compus' estaba organizado. Estoy hablando en pasado porque posiblemente el alcalde de Nueva York, con la excusa del coronavirus, se puso a controlar el mercado de computadoras.

 

Por eso la centralización de las decisiones, ante esta crisis, es un error. Los gobiernos no saben todo lo que ignoran. El intendente conoce mejor su zona que el gobernador, y el gobernador mejor que el presidente. Pueden decidir cosas diferentes con mayor conocimiento del caso. Centralizar todo en una sola persona y sus asesores es una "fatal arrogancia" (Hayek), y nunca mejor dicho fatal.

 

Pero luego está el mercado. ¿Faltan mascarillas? ¿Falta alcohol? ¿Hace falta eso o aquello? Deja que los precios funcionen, que señalen lo que falta y generen mayor oferta e inversiones en esos casos. ¿Qué el sistema es imperfecto? Claro, de eso se trata, de que el conocimiento disperso e imperfecto tenga una mayor coordinación, que nunca será perfecta.

 

Y sin embargo, ante esta crisis, precisamente, los gobiernos están intentando controlar todo. Hospitales, empresas de insumos médicos, farmacias, todo, porque en su fatal arrogancia ignoran que ignoran y que necesitan una Wikipedia que se llama mercado.