ASIMETRÍAS EN LA INFORMACIÓN

Por: Andrés Villota

José Saramago en su novela, “Las Intermitencias de la Muerte”, imaginó un país en el que la gente no se moría. Su relato inicial se basa en la felicidad que produce la inmortalidad. Pero luego describe varias de las tragedias y el caos, obvio, que se genera cuando las personas no se vuelven a morir.

 

Su reverencia el padre capuchino, Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia, advirtió que “Dios es aliado nuestro, no del Virus” y Su Santidad, el Papa Francisco, habló sobre el libre albedrio que tenemos las personas. Quedó claro que todo lo que ha pasado y lo que pueda pasar, será la creación de los seres humanos.

 

Como en la novela de Saramago, optamos por irnos todos a vivir al lugar en el que seremos inmortales y, en consecuencia, ahora estamos viviendo los terribles estragos que creamos al pretender desafiar el equilibrio natural que debe existir en una sociedad.

 

Ante la amenaza de contagio del Virus Chino, la humanidad decidió aislarse para evitar que se siguiera extendiendo la pandemia y que los sistemas de salud de los diferentes países colapsaran. Había que prevenir que se infectaran todas las personas al mismo tiempo para que los recursos y capacidades, existentes, fueran suficientes para atender a los enfermos más graves. Mientras que aparece una vacuna, lo prudente es el aislamiento.

La transparencia en medio de la tragedia, ha sido la única herramienta eficaz para enfrentarla. La opción de decir mentiras o lo “políticamente correcto” no tiene cabida. Los liderazgos sólidos, corresponden a todos los gobernantes que han establecido un dialogo franco, abierto, directo y permanente con sus connacionales.

 

En Colombia, los Hospitales están al borde de la quiebra porque ya no hay pacientes ni enfermos. Los mega hospitales improvisados que se hicieron en coliseos o recintos feriales permanecen vacíos. Pareciera que las personas, ya no se enferman de males diferentes al Virus Chino. Y por las paradojas de esta época rara y aciaga los “inmortalistas” promueven que todas las personas deben estar confinadas en sus casas para salvarse, menos los confinados en las cárceles que, ellos sí, deben salir del confinamiento.

Por estar preocupados por las cifras nominales, y no con las porcentuales, se focalizó el problema en una ciudad como Bogotá, mientras se desatendió el problema sanitario que hoy vive Leticia

Y aunque estamos lejos de copar la capacidad del sistema de salud, las cifras que se presentan diariamente se tornan alarmantes porque registran a los contagiados históricos sin restarle a los recuperados y a los muertos. Con el agravante que son cifras presentadas de manera nominal y no porcentual sobre el total de habitantes. Indicador clave para determinar si el sistema de salud va a colapsar o no, razón de ser del aislamiento preventivo.

Por estar preocupados por las cifras nominales, y no con las porcentuales, se focalizó el problema en una ciudad como Bogotá, mientras se desatendió el problema sanitario que hoy vive Leticia, Amazonas. Leticia tiene infectada al 0,90% de su población, mientras Bogotá solo tiene infectados al 0,06% del total de sus habitantes.

 

A nivel mundial, es lo mismo. Las cifras que anuncian el colapso de los sistemas de salud para justificar la cuarentena, asumiendo que, antes de la pandemia cada sistema de salud cubría un porcentaje máximo de la población en condiciones normales, se toman de manera aislada sobre el número total de habitantes de cada país. Y otra vez se pierde el foco sobre los casos de gravedad extrema que, no son necesariamente los que publican los medios de comunicación.

 

Revisando esas cifras, sorprende las reportadas por los regímenes totalitarios que, no guardan correlación alguna con los hechos. La Dictadura comunista de Venezuela, por ejemplo, fue el primer país del mundo en solicitarle al FMI, USD$ 5.000 millones para poder afrontar la pandemia, pero tan solo tendría infectada al 0,001% de toda su población.

 

La Dictadura comunista de Cuba aparece con solo el 0,016% de afectados, pero grupos de jóvenes colombianos, chilenos y de otras nacionalidades, suplican para ser rescatados de la isla por las graves condiciones de salubridad que están afrontando. Eso sumado a lo ocurrido en Europa a las “Misiones Médicas” que, no fueron consideradas aptas para poder ejercer la labor médica. Lo que habla muy mal de la calidad del Sistema de Salud cubano.

Las cifras contradictorias que la China Popular ha suministrado, desorientan a los tomadores de decisiones a nivel global 

España que, transita el camino para convertirse en el primer país europeo en adoptar el modelo del Socialismo del Siglo XXI, es un caso que sirve para ilustrar las asimetrías entre el manejo de las cifras y la tragedia sanitaria real que se vive. España tiene un muy alto porcentaje de infectados, el 0,486% del total de su población. Cifra muy por encima de la que presentan países como EEUU y Brasil que, algunos señalan de ser “los focos de contagio” en el mundo.

 

En medio de la improvisación, desesperación e impotencia de un Régimen que es controlado por los comunistas de PODEMOS, ha tratado de ocultar las cifras reales. Ruedas de Prensa sin preguntas, medios de comunicación privados financiados con recursos públicos, la Guardia Civil con orden de reprimir el “clima contrario” a la pre Dictadura, censura en las redes sociales a la Oposición que, ha degenerado en una crisis de credibilidad y de confianza salida de todas las proporciones. 

 

Los datos de la China Popular merecen un capítulo aparte ante la enorme contradicción que supone haber sido el país en el que apareció la pandemia, y a pesar de eso, tan solo está infectado el 0,006% del total de la población y, curiosamente, es en el único lugar que se ha recuperado casi el 95% de los contagiados. Cifras que han desorientado a los tomadores de decisiones a nivel global.

 

Hace poco el economista Alberto Bernal dijo que el Virus Chino, no es un “Fair Game”. Por lo tanto, comparar las cifras de ingresos, utilidades, turistas, ventas o pasajeros de los meses de marzo, abril y mayo del 2020 con las cifras de años anteriores (cuando la economía funcionaba de manera “normal”), crea asimetrías en la información económica o financiera que, tampoco será útil al momento de tomar decisiones de inversión en el proceso de recuperación de los aparatos productivos nacionales.

 

Desde las tragedias de Sófocles, los grandes líderes vencen la adversidad diciendo la verdad y no haciendo inducir al error a su pueblo. O de lo contrario, su accionar puede traer desgracias peores a la sociedad. Generar o publicar cifras falsas traerá males mayores.